Para construir una humanidad justa, fraternal, austera, muy controlada y con la conciencia expandida hacia lo otro, habrá que formar una nueva matriz social y cultural que permita desarrollar nuestras potencialidades más profundas, así como una experiencia intensa y vital de la realidad.
En Educación cada escuela ha de apelar a todos los recursos de que dispone en el entorno. En el presente las posibilidades no se aprovechan, se aplica un procedimiento lineal y rutinario, lleno de ataduras y prejuicios; proponemos: desencapsularse, abrirse, destrabarse... pero no hacia la fantasía, con criterio idealista, sino hacia la realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario