- No es bueno enviar mensajes al espacio; es conveniente ser discretos y nunca pecar por ingenuos. Existen otras especies inteligentes y altamente evolucionadas dispuestas a venir y emplearnos como ganado. No aceptar regalos ni hacer pactos con
los "alienígenas grises" de Orión y Z Retículi que se encuentran a 1350.3 o 39.170 años luz de la Tierra; ellos no van a tener consideración con nosotros.
- Hay mucha tecnología, conocimientos e información retenidos y mezquinados que se deben liberar. Las naciones que han conquistado tecnología muy avanzada la consideran
Secretos de Estado y la emplean para su propia protección, beneficio, fortalecimiento y engrandecimiento.
. Es preciso incrementar la tecnología de manera rápida, o sea, incrementar los recursos para hacer cosas a fin de mejorar las posibilidades de supervivencia sobre un planeta Tierra con muchas dificultades ecológicas.
- De hecho se avecinan grandes desastres sociales y naturales y es preciso abrir los grupos cerrados y anquilosados para permitir -a los que están fuera de esos círculos- que aporten soluciones.
A lo que añadiría una larga lista de recomendaciones "caseras":
- Tenemos varios niveles de dependencia por encima de nuestra sola voluntad;
1. La propia condición psicológica del Homo Sapiens.
Hace muchísimos miles de años el humano sabe que puede progresar, no sólo a través de las generaciones (y para lo que estamos supervisados mediante la "Agencia de Protección de Cronología", como lo sugirió el físico Stephen Hawking).
También podemos y debemos progresar individualmente en el transcurso de nuestra vida, de manera ininterrumpida.
La vida es eso; un gigantesco esfuerzo hacia el progreso de nuestras posibilidades porque estamos de paso sobre la superficie del planeta Tierra y debemos dejar impronta.
2. Resulta que los trabajos y esfuerzos realizados desde el principio de la especie fueron quedando registrados en el ADN de ciertos grupos, dinastías o familias, entonces ellos van a lograr más y mejores cosas durante su experiencia de vida, lo que redunda en una tajante diferencia entre los que logran y los que no logran, los que tienen y los que no tienen, los ricos y los pobres.
Los ricos no son culpables de la situación de los pobres, pero algunos pensadores maliciosos han fomentado ese argumento 'fácil' provocando un estado de enajenación social, queja, llanto y reclamo permanente.
Ya se intentó sacarle todo a los ricos para repartirlo entre los pobres, y el fracaso que generó fue por la simple causa de que unos están evolutivamente desarrollados y pueden volver a generar riqueza, mientras que los otros recibieron dádivas pero no están evolucionados para aprovecharlas y a la vez multiplicarlas.
Entonces, estamos condicionados por nuestro propio ADN.
3. Pero hay una salida: la llaman "la Educación". Pero le dicen así sin saber a ciencia cierta a qué están apelando.
De hecho se han aplicado reformas educativas, todas ellas vanas. La Educación ha de ser declarada una prioridad de Estado, pero también y sobre todo a nivel local e individual. Cada sujeto individual ha sido regalado con un talento, y también con una dificultad. Para desarrollar su talento está Internet, la ayuda de los profesionales, etc. Y para superar las dificultades está la comprensión y aliciente de los maestros y otras personas capaces de asistirlo.